Vivir Ligero

Cómo ser más feliz mediante el minimalismo

Un espacio de trabajo minimalista en 3 simples pasos

Llevar un estilo de vida minimalista no se limita solo al número de posesiones materiales. Quedamos tan cautivados por sus beneficios y la consecuente sensación de liberación que terminamos aplicándolo a todo aquello que nos rodea. En esta breve entrada os daré 3 simples pasos que te permitirán tener un espacio de trabajo minimalista.

1 – Superficies despejadas

Este paso es el más importante de todos. Si trabajas en un escritorio deshazte de todo aquello que no sea esencial para desempeñar tu trabajo. No necesitas tener un montón de papeles, bolígrafos, libros, tazas, y básicamente objetos que no sabemos cómo pero han llegado ahí y se han quedado.

Dependerá mucho de qué trabajes, pero en mi mesa de trabajo solo tengo el portátil, una libreta y un boli. El beneficio será inmediato, el foco volverá dónde debe estar y contribuirá a reducir el estrés.

2 – Concentra tus notas en una sola libreta

Escribir tus notas en un post-it solo sirve para delegar la responsabilidad en un papel y quedarnos tranquilos. Pese que pueden ser muy útiles para acordarnos de nuestras tareas, si generamos más post-its de los que completamos, puede hacer que nuestro estrés aumente. Lo mismo aplica cada vez que tomamos notas en sitios distintos.

Una solución pasa por concentrarlo todo en una misma libreta. Allí, de manera natural recuperaremos el orden cronológico de las anotaciones. En mi caso particular, procuro tomar todas las notas y me organizo de manera digital, quedándose la libreta para tareas que requieran hacer algún tipo de esquema. De nuevo, todo esto dependerá mucho de tú trabajo.

3 – Aplica los principios del minimalismo en tu ordenador

Si trabajas con un ordenador este punto te interesa. Tener un espacio de trabajo minimalista no se limita a tu escritorio. Es como tener una casa minimalista y luego tener todo aquello que te sobra debajo la cama. Tampoco queremos que la sensación de tranquilidad desaparezca nada más encender el ordenador.

Tener un ordenador minimalista es tan fácil como aplicar los mismos principios que aplicarías a tu escritorio físico. Deshazte de todos aquellos ficheros y programas que no usas ni te aporta nada conservarlos. Mantén tu escritorio despejado y los documentos en su sitio. Y simplemente, no acumules ningún archivo que no necesites. En cuanto el correo electrónico yo sigo esta metodología.

¿Y cuáles son tus trucos?

   

¿Te ha gustado? Compártelo

   

¿Quieres recibir las últimas novedades?

Suscríbete ahora y recibirás gratis las últimas novedades sobre el minimalismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Un espacio de trabajo minimalista en 3 simples pasos